¡Hola! Me llamo María
Mi historia y mis valores
María Viñas Fotografía nace de la pasión por captar momentos inolvidables con un enfoque creativo y cercano. Creemos en la importancia de reflejar la verdadera esencia de las personas y sus historias a través de imágenes cuidadas, artísticas y expresivas.







¿Cómo empecé en la fotografía?
Una pequeña historia sobre mí
“Una fotografía es un secreto sobre un secreto. Cuanto más te cuenta, menos sabes"
Diane Arbus
Siempre me ha fascinado la idea de cómo una imagen puede contener emociones, historias y momentos que solo se comprenden de verdad cuando se vuelven a mirar con el paso del tiempo. La fotografía tiene la capacidad de detener lo que parece efímero y convertirlo en recuerdo.
Desde pequeña sentí una gran curiosidad por la comunicación y por la forma en la que las imágenes pueden transmitir lo que el ojo ve sin necesidad de palabras. Siempre me ha gustado observar lo que ocurre a mi alrededor, fijarme en los gestos, las miradas y los pequeños detalles que muchas veces pasan desapercibidos. Vivo encuadrando paisajes y estudiando cómo quedaría mejor una imagen u otra. Con el tiempo descubrí que la fotografía era la manera perfecta de enseñar todo mi mundo interior.
Esa pasión me llevó a estudiar en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga. Allí comencé mi camino en el mundo del periodismo, aprendiendo a contar historias y a mirar la realidad con sensibilidad y atención. Fue también durante esos años cuando comprendí que la fotografía tenía algo especial para mí: quería convertirla en mi hobbie, pues todavía sentía miedo de llamarlo futuro laboral.
Decidí entonces unir esas dos pasiones: la narrativa del periodismo y la fuerza visual de la fotografía. Comencé a formarme a través de cursos especializados y a explorar diferentes estilos y técnicas, buscando siempre una forma natural y honesta de contar historias a través de la cámara. Empecé haciendo fotos a mi familia y amigas. Personas que no tenían miedo de mostrarse ante mí para yo poder practicar.
Descubrí que una de las ramas que más me gusta es el retrato y autorretrato.
“Un retrato no se hace en la cámara, sino a ambos lados de ella”
Edward Steichen
Durante una etapa muy importante de mi camino con la fotografía descubrí el autorretrato como una forma de exploración personal. Colocarme delante de la cámara cambió por completo mi manera de entender la imagen. Ya no se trataba solo de observar a los demás, sino de mirarme también a mí misma, de entender mi propio cuerpo, mis sentimientos, mis gestos, mis silencios y mis preguntas a través de la fotografía. El autorretrato se convirtió en un espacio de reflexión y de búsqueda, en una herramienta para comprender mejor quién soy y qué quiero contar.
A través de ese proceso surgieron varios proyectos personales que acabaron materializándose en diferentes exposiciones fotográficas. Compartir esos trabajos fue una experiencia profundamente transformadora, porque lo que había comenzado como un diálogo íntimo conmigo misma pasó a convertirse en una conversación abierta con quienes se detenían a mirar las imágenes. Aquellas exposiciones marcaron una etapa muy especial en mi recorrido como fotógrafa.
Dos de esas exposiciones fueron "Estaciones de (d)año" una obra basada en contar la historia de maltrato tanto físico y violento que puede llegar a sufrir una mujer a lo largo de su vida, y la otra fue "Soleando en el río de la vida" dentro del proyecto "Lavanderas" con el que colaboré con la Asociación Matria de Guadix.
“La fotografía es la historia que no consigo poner en palabras”
Destin Sparks
Con el tiempo descubrí el mundo de las bodas, y fue ahí donde todo cobró sentido. En cada boda encuentro momentos únicos: abrazos llenos de emoción, miradas que lo dicen todo, risas espontáneas y pequeños instantes que forman parte de un día inolvidable. Mi forma de trabajar consiste en estar atenta a todo lo que sucede, capturando la esencia real de cada pareja y de cada celebración.
Cada boda es diferente, y eso es lo que hace que mi trabajo siga emocionándome en cada historia que cuento. Para mí no se trata solo de hacer fotografías bonitas, sino de crear recuerdos que permitan revivir ese día con la misma emoción con la que se vivió.
Más allá de mi trabajo profesional, la fotografía sigue siendo una parte muy importante de mi vida. Continúo haciendo retratos y explorando nuevas formas de mirar el mundo, porque para mí la fotografía no es solo una profesión, sino también una forma de expresar quién soy y de conectar con las personas.

